San Martín de los Andes.- Un viejo sueño de Néstor Kirchner se acaba de cumplir en esta espectacular villa turística, donde se contrastan la elite del selecto mundo del esquí con barrios de emergencia en los faldeos de sus espectaculares cerros. Allí cohabitan en policromita y desproporcionada imagen la opulencia de barrios con casas millonarias y pequeñas viviendas de maderas y chapas que cobijan a familias, cuyos ingresos apenas si alcanzan para vivir cuando no son contenidas por la subsidiariedad del Estado. En medio de un paisaje espectacular rodeado de cumbres nevadas y lagos de transparente azul, se levantará un barrio intercultural, cuyos moradores serán mapuches y criollos en situación de emergencia habitacional. Será la primera experiencia de este tipo de la Argentina y apunta a solucionar el grave problema de viviendas que padecen amplios sectores de la sociedad neuquina y del país en general.
La idea surgió durante una visita del ex presidente a San Martín de los Andes, el 4 de febrero del 2005 cuando esta ciudad, el paraíso neuquino como reza la publicidad turística, celebraba un nuevo aniversario. “Néstor” como lo recuerdan sus compañeros de ruta supervisó hasta el último detalle de las negociaciones que en ese momento llevaban adelante el intendente del PJ, Jorge Carro, quien había sido su subsecretario general de la Presidencia, la agrupación Curruhuinca que lidera el Longo (Cacique) Ariel Epulef, la organización social “Vecinos sin Techo” y la intendencia del Parque Nacional “Lanín” bajo la administración de Salvador Bellido, hoy nuevo secretario de Turismo de la localidad. La base del acuerdo se centró en una restitución de tierras de Parques Nacionales a los Curruhuinca y la donación de estos de una parte para la construcción de este barrio que se levantará a partir de ahora.
El proyecto fue tomado por la senadora Nanci Parrilli (PJ-Neuquén) quien la impulsó en el Senado y cuando parecía que languidecía en la Cámara de Diputadas, después de un año de andar de despacho en despacho, otra mujer, Linda Yague –flamante diputada por la UCR de San Martìn de los Andes- fogoneó el proyecto antes que expirara el período de sesiones ordinarias y consiguió lo que parecía muy difícil: 250 familias entre mapuches y blancos tendrán su casa propia. Las bases del convenio establecen que unas 77 hectáreas, de un total de 320, fueran cedidas para construir casa con destino a mapuches y criollos que carezcan de la vivienda propia. El lugar no podría ser el más indicado. Los terrenos se encuentran sobre la ruta provincial 62 que une a San Martín de los Andes con el Lago Lolog, un lugar donde se puede afirmar que estuvo el parais ya que es uno de los más bellos de la región de los Lagos Patagónicos. Esas tierras, en realidad fue una restitución de derechos a los mapuches.
Los trámites finales en Diputados fue toda una maratón de gestiones. Después de haber sido aprobado en el Senado, el proyecto ingresó a la Cámara baja pero allí pareció dormir el sueño de los justos. Sin embargo, el reemplazo del ex diputado nacional, Horacio Quiroga, quien renunció por haber sido electo intendente de la ciudad de Neuquén, aceleró el tratamiento por parte del cuerpo al tomarlo Yague como una cuestión vital pese a provenir de una legisladora de otro partido político. En ese punto convenció a sus propios pares radicales y logró las firmas necesarias para que avanzara el proyecto que el último día de la sesión fue motorizado por el diputado Claudio Lozano del Frente Amplio Progresista, quien logró que los 151 diputados que quedaban en el recinto la noche del miércoles 30 –ultima sesión ordinaria del año- lo aprobaran casi por unanimidad: solo 2 votaron en contra.
Así con esa conjunción de apoyos políticos, no muy común en el Parlamento, los mapuches y los distintos sectores sociales de San Martín de los Andes vieron coronada su iniciativa y la obra se considera un hecho al punto que se piensa invitar a la presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner para su inauguración ya que el próximo 10 de diciembre asumirá el intendente Juan Carlos Fernández del Frente para la Victoria y el gobernador Jorge Sapag mantiene excelentes relaciones con la Jefa de Estado como en su momento lo hizo la trágicamente desaparecida Luz Sapag, quien venía fogoneando el proyecto y quedó trunca por su inesperada muerta. La ex intendente no solo mantenía fluídas relaciones con el gobierno nacional, siguiendo la estrategia de su hermano Jorge, el gobernador, de aliazan estratégica con la presidenta, sino que había forjado una fuerte amistad personal con CFK durante su paso como senadora en el período 2003-2007.
El resto es historia reciente: Parrilli en declaraciones periodísticas ponderó el esfuerzo y felicitó a los vecinos como a la comunidad Curruhuinca por la paciencia demostrada. “ Mientras otros ocupan ilegalmente las tierras, ellos fueron por la vía que corresponde. Esto se logró porque evidentemente estamos viviendo en un país distinto”. Por su parte Yague adhirió entusiastamente al proyecto de Parrilli y puso como ejemplo este trabajo multipartidario que se hizo pensando “en el bien común y sin mezclar intereses de sector o de partidos políticos”. Su lema es trabajar por la población de su ciudad natal y de la Provincia de Neuquén y así se lo hizo saber al lonko Epulef cuando le comunicó la aprobación de la mencionada ley. El dirigente aborigen apuntaló la iniciativa y puso de manifiesto la importancia que tiene para su Agrupación este proyecto intercultural que significa todo un concepto transformador en el marco de la relación del Estado, con los pueblos originarios. Epulef viene bregando desde hace tiempo por elevar el nivel socio cultural de sus dirigidos, apuntando al reconocimiento de sus tierras y la necesaria dotación de viviendas, hospitales y escuelas. El marco de fondo, estuvo dado por el recuerdo del ex presidente, a quien todos reconocen como un visionario que hizo realidad este sueño de familias Mapuches y Criollas que ansían tener la casa propia en un marco de respeto por la propiedad comunitaria –no podrán venderse- y el medio ambiente ya que las viviendas son ecológicamente sustentables.